Testigos del coche: cuáles son los más importantes y cuándo debes parar
Un testigo rojo no debe interpretarse igual que uno amarillo. Te explicamos cómo reaccionar y cuándo conviene detener el coche.
Los testigos del cuadro son la forma más rápida que tiene el coche de avisar de una incidencia. El significado exacto depende del modelo, por lo que el manual siempre debe ser la referencia.
Rojo suele indicar mayor urgencia
Un aviso rojo puede estar relacionado con sistemas que requieren atención inmediata. Si aparece acompañado de pérdida de potencia, temperatura elevada o ruidos, conviene detenerse en un lugar seguro.
Amarillo suele indicar revisión
Los testigos amarillos suelen señalar una anomalía que debe diagnosticarse, aunque no siempre exige parar en ese instante.
Testigo de presión de aceite
Si aparece un aviso de presión de aceite, continuar circulando puede provocar daños serios. Detén el coche de forma segura y consulta el manual.
Temperatura del refrigerante
Una temperatura excesiva puede dañar el motor. No abras el circuito de refrigeración en caliente.
Testigo de batería
No siempre significa que la batería esté averiada. También puede indicar un problema en el sistema de carga.
Check engine
El testigo de motor puede aparecer por múltiples causas. Si parpadea o el coche funciona de forma anormal, reduce el riesgo y busca asistencia.
ABS y control de estabilidad
Estos avisos pueden indicar que alguna ayuda electrónica no está disponible, aunque el sistema de frenado básico siga funcionando.
Consulta siempre el manual
Los símbolos y procedimientos pueden variar entre fabricantes.
La DGT recomienda comprobar el estado del vehículo antes de emprender viajes.
No borres el aviso sin diagnosticar
Eliminar un código de error sin resolver la causa puede ocultar temporalmente el problema.
Consulta averías, mantenimiento, guías y ITV.
Fotografía: Srattha Nualsate / Pexels.