Cuándo cambiar los neumáticos del coche: desgaste, edad, grietas y señales que no debes ignorar
El dibujo no es el único motivo para cambiar un neumático. Edad, grietas, deformaciones y desgaste irregular también pueden obligar a sustituirlo.
Los neumáticos son el único punto de contacto entre el coche y la carretera. Su estado afecta a frenada, estabilidad, consumo y comportamiento sobre mojado. Por eso no conviene esperar a que “estén lisos” para pensar en sustituirlos.
El desgaste del dibujo es solo uno de los criterios. También cuentan la edad, grietas, deformaciones, daños en los flancos y desgaste irregular.
La DGT recuerda que la profundidad mínima legal del dibujo es de 1,6 milímetros y recomienda revisar los neumáticos antes de viajar.
El límite legal de 1,6 milímetros
Cuando la profundidad del dibujo alcanza 1,6 mm, el neumático ya no cumple el mínimo legal.
Sin embargo, esperar exactamente a ese límite no siempre es lo más prudente, especialmente si conduces con frecuencia bajo lluvia.
Cómo medir el dibujo
Puede utilizarse un medidor específico o revisar los testigos de desgaste incorporados en las ranuras del neumático.
Si el dibujo está al nivel de esos testigos, la sustitución es necesaria.
La edad también importa
Un neumático puede conservar dibujo y, sin embargo, haber envejecido. El caucho pierde elasticidad con el tiempo y puede agrietarse.
Cómo saber la fecha de fabricación
En el lateral aparece un código DOT cuyo tramo final indica semana y año de fabricación. Por ejemplo, 2023 significaría semana 20 de 2023.
La edad por sí sola no determina automáticamente que un neumático sea inseguro, pero a medida que pasan los años conviene aumentar la vigilancia.
Grietas en los flancos
Las pequeñas grietas superficiales pueden ser una señal de envejecimiento. Si son profundas o extensas, el neumático debe revisarse cuanto antes.
Los flancos soportan deformaciones continuas y cualquier daño estructural merece atención.
No repares un flanco como si fuera la banda de rodadura
Un pinchazo en la zona central puede ser reparable en determinadas condiciones. Un daño en el flanco suele requerir sustitución porque afecta a una zona estructural crítica.
Bultos y deformaciones
Si aparece un bulto en el lateral, puede existir daño interno en la carcasa. Es una señal que no conviene ignorar.
Un golpe fuerte contra un bordillo o un bache puede dañar internamente el neumático aunque externamente parezca poco afectado.
Desgaste irregular
Cuando una zona se desgasta mucho más que otra, cambiar el neumático no resuelve por sí solo la causa.
Desgaste en ambos bordes
Puede relacionarse con presión insuficiente durante periodos prolongados.
Desgaste central
Puede aparecer por exceso de presión, aunque también influyen diseño y condiciones de uso.
Desgaste en un solo lado
Puede indicar un problema de alineación o geometría de suspensión.
Vibraciones al conducir
Una vibración nueva puede deberse a equilibrado, deformación, llanta dañada o desgaste irregular.
No siempre obliga a cambiar el neumático, pero debe revisarse.
Qué ocurre si mezclas neumáticos distintos
Lo ideal es mantener especificaciones coherentes y respetar las medidas homologadas. Diferencias importantes entre ejes pueden alterar el comportamiento.
Cambiar dos o cuatro
Si solo se sustituyen dos neumáticos, conviene seguir las recomendaciones del fabricante y del especialista sobre dónde montar la pareja nueva.
En vehículos de tracción total, diferencias de diámetro importantes pueden incluso afectar al sistema de transmisión.
Neumáticos y ITV
La ITV revisa dimensiones, homologación, estado y profundidad. Un neumático dañado, con dibujo insuficiente o incompatible con la ficha técnica puede provocar un resultado desfavorable.
Cómo alargar la vida útil
Mantén la presión correcta
Compruébala en frío y siguiendo los valores del fabricante.
Haz alineación cuando sea necesario
Si el coche tira hacia un lado o desgasta de forma irregular, conviene comprobar geometría.
Evita golpes contra bordillos
Pueden dañar flancos y llantas aunque no aparezca un pinchazo inmediato.
Rota los neumáticos si el fabricante lo recomienda
En determinados vehículos ayuda a igualar desgaste entre ejes.
Conclusión: el dibujo no cuenta toda la historia
Un neumático puede necesitar sustitución por desgaste, edad, grietas, deformación o daños internos.
Revisarlos regularmente cuesta pocos minutos y puede evitar problemas de seguridad, consumo y ITV.
Consulta también mantenimiento, ITV, guías y averías.